La Infraestructura Mundial de Información de Biodiversidad (GBIF), una red de países y organizaciones internacionales que busca apoyar la investigación científica, fomentar la conservación biológica y favorecer el desarrollo sostenible, ha concedido el premio internacional para investigadores jóvenes a Nora Escribano. Ella es alumna de la Universidad, está realizando su doctorado en la Facultad de Ciencias gracias a una beca de la Asociación de Amigos.

El Young Researchers Award, un premio de 5.000 €, tiene como objetivo que los doctorandos preparen un artículo de datos donde se describa completamente el conjunto de los datos y su publicación en una revista de acceso abierto.

Nora ha desarrollado su tesis a partir de 1.776 muestras de macroinvertebrados (invertebrados de más de 0.02 cm) obtenidas y analizadas por el investigador Javier Oscoz. Muestras que se conservan en el Museo de Zoología (MZNA), integrado en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad.

¿En qué consiste tu tesis?

Uno de los objetivos de mi tesis es explorar cómo se degrada el valor informativo de los registros de biodiversidad a medida que éstos envejecen. Los registros son el quién, dónde y cuándo fue observado, capturado o muestreado un ser vivo. Estos datos son el punto de partida para investigar, sin embargo, cuanto más “viejo” sea un registro, más desfasada podría estar la información que nos proporciona. Por eso mismo debemos explorar cómo maximizar el empleo de esta información para obtener resultados fiables.

¿Por qué decidiste tratar ese tema?

Durante mi carrera colaboré como alumna interna en el departamento de Biología Ambiental. Y gracias a Carmen Escala, profesora, y David Galicia, mi actual director de tesis, encontré mi pasión en el estudio de pequeños mamíferos. Por otra parte, Arturo H. Ariño, también director de mi tesis, me inició en el mundo del análisis masivo de datos de biodiversidad.

¿Qué buscas alcanzar con el desarrollo de tu trabajo?

Me gustaría que mi trabajo aporte luz a la hora de maximizar el uso de los datos de biodiversidad. También quiero seguir incrementando la información acerca de los pequeños mamíferos de Navarra.

Como becaria, ¿qué dirías a los Amigos de la Universidad que han contribuido con la financiación de tu beca?

Muchísimas gracias por vuestro apoyo. Sin vuestra colaboración, jóvenes como yo hemos podido dedicarnos a lo que nos apasiona: la investigación. Me siento afortunada y agradecida por la oportunidad que me dio la Asociación de Amigos de la Universidad de Navarra. Sabed que vuestro granito de arena cuenta, y que ayudáis a formar a excelentes investigadores en un panorama donde dedicarse a la investigación es cada vez más difícil. En mi caso, he podido y sigo dedicándome a lo que me hace feliz.

Museo de Zoología de la Universidad de Navarra

El Museo de Zoología (MZNA) –integrado en el Museo de Ciencias Universidad de Navarrase fundó en 1980 como repositorio de los materiales zoológicos derivados de la investigación y actividad docente del departamento de Biología Ambiental (previamente Departamento de Zoología y Ecología). MZNA almacena varios millones de especímenes en sus instalaciones climatizadas y está abierto a investigadores de todo el mundo, realizando préstamos y aceptando depósitos además de gestionar y mantener las Colecciones de Historia Natural de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra.